“Todos hablamos de networking, pero ¿qué tal si les dijéramos que lo hacemos mal?”
Con esta provocación arranca un nuevo episodio de Tecnomarketing, donde Camilo Guerrero y Óscar Avendaño conversan con Ricardo Pinzón (Richi), un experto comercial que tiene el superpoder de hablar con la misma naturalidad con el presidente de una multinacional que con el vigilante de la entrada.
En un mundo lleno de ansiedad social y conexiones superficiales, Richi nos enseña que el verdadero networking no se trata de vender, se trata de conquistar.
El Error #1: La Transacción Inmediata
La mayoría de la gente llega a un evento con “hambre”. Se acercan, te dan la mano y en menos de un minuto ya te están diciendo qué venden y entregándote una tarjeta. Richi es contundente: “La mejor manera de vender es no vender”. A la gente le gusta comprar, pero odia que le vendan.
Si intentas cerrar un negocio en el primer saludo, activas el cerebro reptiliano de la otra persona, que grita: “¡Peligro! Me quieren sacar algo”, y la barrera se levanta. El objetivo del primer encuentro no es la transacción, es la empatía. Es bailar la canción antes de pedir el beso.
La Estrategia del “Rompehielo” (Paso a Paso)
Richi comparte su técnica para abordar desconocidos sin morir en el intento:
La Escarapela es tu amiga: Antes de saludar, mira el nombre.
El toque humano: Da la mano, haz contacto visual y, si el contexto lo permite, un leve toque en el hombro mientras dices su nombre: “Hola, Camilo”. Esto derriba psicológicamente la barrera de “extraño” y desarma las defensas.
Rompe los grupos cerrados: En lugar de quedarte hablando 30 minutos con la misma persona por miedo a moverte, conviértete en el conector.
La Táctica: Crea un grupo de WhatsApp ahí mismo, invita a la gente de varios grupos a una cerveza o café (incluso si es gratis en el evento) y preséntalos entre sí. Pasas de ser un asistente más a ser el líder de la tribu.
El Mito del CEO Intocable
Uno de los puntos más potentes de la charla es cómo manejar la jerarquía. Muchos se paralizan ante un Presidente o Gerente General, tratándolos con una pleitesía exagerada o con miedo.
Richi nos recuerda una verdad biológica: Ese presidente también va al baño, también tiene miedos, también se ha equivocado y también busca conexión humana. Cuando tratas a un alto ejecutivo con naturalidad (respetuosa, pero sin miedo), te diferencias automáticamente del 99% de las personas que se le acercan temblando. La autenticidad genera confianza; la pleitesía genera distancia.
Somos un Producto
Al final, el networking es un ejercicio de venta personal. Tú eres el producto. Si llegas a un evento proyectando inseguridad, soledad o necesidad, tu “producto” se ve poco atractivo. Pero si llegas preparado, con un perfil de LinkedIn optimizado (tu landing page personal) y una actitud de aportar valor antes de pedirlo, te conviertes en un imán de oportunidades.
No siempre saldrás con un contrato firmado, pero podrías salir con el contacto de quien será tu socio en 5 años o el cliente que salvará tu presupuesto del próximo año.
La próxima vez que vayas a un evento, pregúntate: ¿Vas a esperar a ver qué pasa, o vas a hacer que las cosas pasen?


