“No he pagado publicidad, pero ya estoy vendiendo con tu video.”
Ese es el mensaje que toda marca quiere enviar y que todo creador de contenido sueña con recibir. En este nuevo episodio de Tecnomarketing, Camilo Guerrero y Óscar Avendaño conversan con Jheraldine Huertas, una micro-influenciadora que ha demostrado que no se necesitan millones de seguidores para generar un impacto real en la caja registradora de las marcas.
Jheraldine no es la típica influenciadora que solo busca fama; es una empresaria, mamá de dos hijos (uno de ellos ya estrella de Netflix) y una experta en ventas que entiende el negocio detrás de la cámara.
El Inicio: Del Spa de Uñas a la Viralidad Inesperada
Todo comenzó en 2018. Jheraldine tenía un spa de uñas y, aunque tenía experiencia previa como modelo (fue Niña Colombia), le aterraba hablar frente a la cámara de su celular. Su equipo de marketing la empujó a mostrarse para humanizar la marca. ¿El resultado? Una simple foto se viralizó en Facebook e Instagram, llenando su celular de notificaciones hasta el punto de creer que la habían hackeado.
Ahí aprendió su primera lección: La gente conecta con personas, no solo con logotipos. Ese impulso la llevó a su primera campaña con Cerveza Águila, donde tuvo que vencer el miedo a hablar en stories, descubriendo un talento natural para la comunicación.
El Factor Netflix: Una Familia de Talento
La influencia de Jheraldine trasciende sus propias redes. Su hijo mayor, de 13 años, fue seleccionado para participar en la exitosa serie de Netflix “Secuestro del Vuelo 601“. Lo que empezó como un casting casual para un niño con cabello crespo, terminó en una experiencia de grabación de alto nivel en los estudios de Fox. Esto demuestra que estar atento a las oportunidades en grupos y comunidades digitales puede abrir puertas inimaginables.
El Negocio Oculto: Postres de Gelatina y Hotmart
Quizás lo más fascinante de la historia de Jheraldine es su faceta como “comercializadora anónima”. Para entender mejor el mundo digital, compró un curso sobre Hotmart (marketing de afiliados). Siguiendo su instinto comercial, eligió un producto de nicho: Cursos de postres de gelatina en 3D.
Sin mostrar su cara y de manera 100% orgánica (sin pagar publicidad), logró viralizar videos en TikTok y generar ventas constantes.
El Insight: No necesitas ser la cara de todo. Si tienes olfato comercial y entiendes la plataforma, puedes vender productos que ni siquiera tú fabricas.
La Diferencia entre “Influenciar” y “Vender”
Muchos aspirantes a influenciadores se enfocan en los likes, pero Jheraldine se enfoca en el cierre. Ella misma gestiona sus negociaciones con las marcas porque entiende el lenguaje de las ventas.
Caso de Éxito: Una marca de audífonos le pidió publicar un video. Ella aceptó. La marca reportó ventas inmediatas provenientes de ese contenido, incluso antes de invertir en pauta publicitaria.
Esto valida la tesis del episodio: Más vale un micro-influenciador con una comunidad fiel y capacidad de conversión, que una celebridad con millones de seguidores que no compran nada.
Si tienes un negocio o estás construyendo tu marca personal, pregúntate:
¿Estás creando contenido solo para que te vean, o estás construyendo una estrategia para que te compren?


