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Vincent Dupont: cómo construyó una red de +2.000 creadores

Vincent Dupont empezó en redes sociales a los 14 años, escondido detrás de una caricatura y de una identidad falsa. Hoy lidera una de las mayores redes de creadores de Colombia, con más de 2.100 influenciadores y 930 creadores UGC. En el episodio 44 de TecnoMarketing Podcast cuenta cómo llegó hasta ahí.

Los anfitriones Camilo Guerrero y Oscar Avendaño conversan con él durante poco más de una hora. Además, el episodio desmonta el mito del influencer millonario de la noche a la mañana. Esta versión escrita resume la historia, las cifras y los consejos de Vincent para que puedas consultarlos sin escuchar el audio completo.

Vincent Dupont y dos anfitriones de TecnoMarketing Podcast posando sonrientes en el estudio tras la entrevista

Resumen rápido del episodio con Vincent Dupont

  • Vincent Dupont inició en Twitter en 2014, cuando cursaba noveno grado, con un perfil falso de estudiante universitario.
  • Un creador que entretiene genera alcance, pero el que influye y tiene seguidores fieles es el que convierte en ventas.
  • Un micro-influenciador al que le va muy bien gana entre 1,5 y 3 millones de pesos al mes, pero las agencias suelen pagar a 30, 60 o 90 días.
  • Su consejo para los jóvenes es estudiar primero, tratar el contenido como un hobby y tener siempre un plan B.
  • Su red nació de grupos de WhatsApp de 1.023 personas, el máximo que permite la plataforma.
  • Regala cartillas con información sobre RUT, seguridad social y cuentas de cobro para profesionalizar a los creadores.

De un perfil falso en Twitter al viral #MeApagaEsoYa

En 2014 no existía el marketing de influencia tal como lo conocemos. Vincent quería sentirse grande, y Twitter le permitía conversar con universitarios mientras él estaba en el colegio. Por eso creó un avatar de caricatura. Se hizo pasar por un estudiante de ingeniería de sistemas de la Universidad Nacional, una vida que tomó prestada de su primo.

Mantener ese personaje exigía estudio. Antes de cada conversación investigaba los temas, los lugares y los términos que usaban los universitarios. Su audiencia eran jóvenes universitarios, y su contenido era humor en forma de memes. Nadie en su colegio sabía quién estaba detrás de la cuenta.

La mentira terminó con una tweetcam, una transmisión en vivo de Twitter. Al verlo, los usuarios notaron que parecía un niño. En plena transmisión entró su mamá, le pidió que apagara el computador y nació el hashtag #MeApagaEsoYa. Fue tendencia durante una semana. Después llegó el ciberacoso, y Vincent dejó de twittear por un tiempo.

Parlas 2.0 y el salto de Vincent Dupont a Facebook e Instagram

Un compañero de colegio, hoy influenciador, lo conectó con grupos de Facebook. Allí Vincent administró páginas de memes de otras personas. A cambio recibía una “firma azul”, es decir, publicidad para su propia página. Con ese método creó Parlas 2.0, una página de chats falsos de WhatsApp que llegó a un millón de seguidores. Cada publicación alcanzaba entre uno y 1,5 millones de personas.

Además, puso su nombre en los chats. Así, miles de personas empezaron a recordar a Vincent Dupont, aunque no ganaba dinero con eso. Uno de sus memes más virales, una foto suya con un microondas, superó los 25 millones de personas de alcance.

Luego llegó Instagram. Hacia 2017 acumulaba 137.000 seguidores. Su primera campaña paga ocurrió en 2016, con cuatro tweets para el plebiscito por 400.000 pesos, cuando tenía 17 años. Sin embargo, las marcas buscaban una cara y no un memero anónimo. Por eso empezó a subir fotos propias, aunque recibían unos 500 likes frente a los miles de sus memes. Después llegaron los videomemes y las campañas con Gloria, Pomar, Coca-Cola y Sony Pictures.

Nano, micro y macro: cuánto gana un creador

Vincent clasifica a los creadores por tamaño. Un nano tiene menos de 10.000 seguidores y un micro entre 10.000 y 100.000. Un macro va desde unos 120.000 hasta casi un millón. Los celebrities cobran entre 8 y 15 millones de pesos por campaña, y los más grandes llegan a 30 o 40 millones.

Los nanos son casos de éxito por su nicho. Un corredor aficionado con 5.000 seguidores habla con 5.000 personas interesadas en correr. Para una marca deportiva, eso puede valer más que un entretenedor con 100.000 seguidores de públicos mezclados.

El problema es el flujo de caja. Muchas agencias pagan a 30, 60 o 90 días. Por eso un micro-influenciador con buenos resultados gana entre 1,5 y 3 millones al mes. Aun así, no puede depender de ese ingreso para el arriendo. Vincent recomienda tener otra fuente de ingresos y monetizar plataformas como los reels de Facebook, YouTube y TikTok Live.

El costo de la fama: hate, privacidad y plan B

Convertirse en figura pública tiene un precio. Vincent recibió un video de 16 minutos de un creador de Chile que criticaba todo su contenido. Lo tomó como una señal de que ya estaba llegando a mucha gente.

Más difícil es la pérdida de privacidad. Los seguidores sienten que conocen al creador porque ven su vida. Opinan sobre su pareja, su familia y hasta su carro. Hacer contenido, advierte Vincent, expone tu vida y al comienzo no da para un Ferrari, a veces ni para el arriendo en Bogotá.

También distingue entre quien entretiene y quien influye. El primero deja vistas y reconocimiento de marca. El segundo, que la gente sigue por su conocimiento, convierte mejor en ventas. Por eso las marcas deben elegir según su objetivo.

Su consejo para los jóvenes es estudiar. Al inicio, hacer contenido debería ser un hobby, y quien se gradúa tiene un respaldo si no resulta. Universidades como la EAN ya exploran formación en este campo, hoy más como cursos cortos.

La red de WhatsApp que creó Vincent Dupont

Vincent aprendió el negocio por etapas. Fue practicante de estrategia digital en ACDI/VOCA y luego trabajó en una agencia de marketing de influencia. Allí conoció cómo se arma un brief y cómo se ejecuta una campaña. También detectó un problema: el scouting, es decir, la búsqueda de perfiles, tomaba dos o tres días de mensajes que casi nunca recibían respuesta.

Su solución fue un grupo de WhatsApp con unos 220 influenciadores. Con una convocatoria, tenía candidatos en cinco minutos. Más tarde creó su propia base con una regla clara: las agencias que enviaban campañas debían aportar talentos al grupo. Además, contrató a una persona para invitar creadores por nichos, como carros o motos.

Hoy tiene dos grupos de 1.023 personas, el máximo que permite WhatsApp, y otro para creadores UGC. Las agencias pagan por enviar mensajes a la base, y los administradores aplican reglas de horarios y publicaciones. Con esa base montó su agencia y cubre campañas desde Leticia hasta San Andrés.

Preguntas frecuentes sobre Vincent Dupont y su red de creadores

¿Cómo se hizo viral Vincent Dupont con #MeApagaEsoYa?

El hashtag nació de una tweetcam, una transmisión en vivo de Twitter, cuando Vincent tenía 14 años y fingía ser universitario. Los usuarios notaron que parecía un niño y empezaron a hacer memes. Justo entonces su mamá entró al cuarto, cerró el computador y le dijo que apagara eso. Esa frase fue tendencia durante una semana completa. Según cuenta, fue su primera funa, y con ella terminó el engaño ante su audiencia universitaria (minuto 9:10 del episodio).

¿Por qué un joven no debería dejar la universidad para ser influencer?

Porque nada garantiza que el contenido se convierta en una profesión. Vincent explica que muchos creadores lo intentan durante años, se cansan y descubren que perdieron el momento de estudiar. Su recomendación es empezar por hobby, graduarse y luego decidir. Con un título, el joven tiene un respaldo si el contenido no da dinero. Además, crear contenido exige tiempo, disciplina y constancia, y al principio no ofrece ingresos seguros.

¿Cuánto gana un creador y qué significan nano, micro y macro?

Un nano tiene menos de 10.000 seguidores, un micro entre 10.000 y 100.000, y un macro más de 120.000 hasta casi un millón. Un micro que cobra bien puede ganar entre 1,5 y 3 millones de pesos al mes. Los celebrities cobran entre 8 y 15 millones por campaña, y los más grandes hasta 30 o 40 millones. Los nanos destacan por su nicho: 5.000 corredores valen más para una marca deportiva que una audiencia dispersa.

¿Qué diferencia hay entre un creador que entretiene y un influenciador que vende?

El que entretiene genera vistas y reconocimiento de marca, pero no necesariamente ventas. El que influye, porque la gente lo sigue por su conocimiento y confía en él, convierte mejor. Según Vincent, los creadores con seguidores muy fieles son los que más venden en las campañas. Por eso la marca debe decidir primero si busca alcance masivo o ventas, y luego elegir al creador según el nicho.

¿Por qué es riesgoso depender solo de las marcas para pagar el arriendo?

Porque las agencias suelen pagar a 30, 60 o 90 días. Un creador puede vender hoy y recibir el dinero dos o tres meses después, pero el arriendo se paga cada mes. Además, sin campañas constantes hay meses con plata y meses sin ella. Vincent recomienda tener un colchón de dinero, otro trabajo como diseño o community management, y monetizar plataformas como Facebook, YouTube o TikTok Live.

¿Cómo construyó Vincent Dupont su red de más de 2.000 creadores?

Empezó con un grupo de WhatsApp de unos 220 influenciadores para agilizar la búsqueda de perfiles en la agencia donde trabajaba. Luego creó su propia base y pidió a las agencias que aportaran talentos a cambio de enviar campañas. Contrató a alguien para invitar creadores por nichos. Hoy maneja grupos de 1.023 personas, el límite de WhatsApp, y cobra a las agencias por usar la base. Con ella montó su agencia de marketing de influencia.

¿Qué enseña Vincent a los creadores sobre RUT, seguridad social y pagos?

Les regala cartillas gratuitas. Explican qué es el RUT, cómo se saca y por qué las agencias lo exigen: sin él los pagos se atrasan, porque la empresa lo necesita contablemente. El RUT debe incluir el código 7310 de publicidad. Las cartillas también cubren la cuenta de cobro y los plazos de 30 y 60 días. Además, explican los aportes de salud, pensión y ARL, que se piden cuando los ingresos superan el salario mínimo. Para Vincent, educar a la industria la vuelve más profesional.

¿Cómo puede un creador o una marca vincularse a la red?

Los creadores deben escribirle por Instagram. Para el grupo de influenciadores se necesitan más de 5.000 seguidores, porque con menos las marcas contratan poco. En el grupo UGC no importan los seguidores, sino tener portafolio y hacer contenido. Las marcas que quieran campañas de influencia o de contenidos pueden contactarlo por Instagram o por LinkedIn.

Conclusión: lo que deja esta historia

La historia de Vincent Dupont muestra que la influencia se construye con aprendizaje, disciplina y visión de negocio. Empezó con humor y terminó organizando bases de datos de creadores. Aun así, sus mensajes finales son realistas: estudia, ten un plan B y exige condiciones de pago claras.

Si quieres escuchar la conversación completa, mira el episodio en YouTube. Para profundizar en el sector, lee nuestro episodio sobre cómo funciona realmente el influencer marketing y la entrevista sobre marca personal auténtica.

Ficha del episodio: invitado, Vincent Dupont; anfitriones, Camilo Guerrero y Oscar Avendaño; duración, 1 hora y 9 minutos; publicado el 20 de octubre de 2026. Además, los anfitriones lo invitaron al TecnoMarketing Awards de diciembre.